martes, 12 de octubre de 2010

¿Hombre? ¿Cerdo?

Dos voces gritaban enfurecidas y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en la cara de los cerdos. Los animales asombrados pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quien era uno y quien era otro

George Orwell (Rebelión en la granja)
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