miércoles, 19 de octubre de 2005
El buen momento
nos toca con su misterio.
Tendremos siempre el presente
roto por aquel momento.
Toca la vida sus palmas
y tañe sus instrumentos.
Acaso encienda su música
sólo para que olvidemos.
Pero hay cosas que no mueren
y otras que nunca vivieron.
Y las hay que llenan todo
nuestro universo.
Y no es posible librarse
de su recuerdo.
José Hierro
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Lucía Etxebarria (Amor, curiosidad, prozac y dudas)
martes, 18 de octubre de 2005
Con las piedras, con el viento (hablo de mi reino)
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo.
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.
Hay que no sentirse solo.
Compañía presta el eco.
El atormentado grita
su amargura en el desierto.
Hay que desendemoniarse,
liberarse de su peso.
Quien no responde, parece
que nos entiende,
con las piedras, con el viento.
Se exprime así el alma. Así
se libra de su veneno.
Descansa, comunicando
con las piedras, con el viento.
José Hierro
lunes, 17 de octubre de 2005
La otra mitad depende de ti
y la otra mitad de la persona que la mira. . .
Los más brillantes amaneceres;
los más románticos atardeceres;
los paraísos mas increíbles;
se pueden encontrar siempre en
el rostro de las personas queridas.
Cuando no hay lagos más claros
y profundos que sus ojos;
Cuando no hay grutas de las maravillas
comparables con su boca;
Cuando no hay lluvia que supere a su llanto;
Ni sol que brille más que su sonrisa. . .
La belleza no hace feliz al que la posee;
sino a quien puede amarla y adorarla;
Por eso es tan lindo mirarse
cuando esos rostros se convierten en nuestros paisajes favoritos.
Hermann Hesse
sábado, 15 de octubre de 2005
A veces, con alguien que amo
A veces, con alguien que amo me lleno de
ira por temor a prodigar
amor no correspondido,
Pero ahora creo que no hay amor no
correspondido, la retribución es
segura, de uno u otro modo,
(Amé ardientemente una persona y mi
amor no fue correspondido,
Sin embargo, aquel amor ha hecho que
escriba estos cantos.)
Walt Whitman
viernes, 14 de octubre de 2005
Hagamos un trato
Compañera usted sabe
Puede contar conmigo
no hasta dos o hasta diez sino
contar conmigo
Si alguna vez advierte
que a los ojos la miro
y una veta de amor
reconoce en los mios
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro
A pesar de esa veta
de amor desprevenido
Usted sabe que puede
contar conmigo
Pero hagamos un trato
nada definitivo
yo quisiera contar con usted
Es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo.
Quiero decir contar
hasta dos o hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino saber y asi quedar
tranquilo que usted sabe
que puede contar conmigo.
Mario Benedetti
jueves, 13 de octubre de 2005
Sin palabras
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.
Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte,
Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes.
Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible,
la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.
Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte.
Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve.
Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma,
yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras,
criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.
Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde...
Si ahora yo te dijera
que es tu vida esa roca en que rompe la ola,
la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste,
aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha,
aquel niño que azota la mar con su mano inocente...
Si yo te dijera estas cosas, amigo,
¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro candente,
qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos?
Y ¿cómo saber si me entiendes?
¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos?
¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte?
¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna,
poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?
Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú me entendieses.
José Hierro
miércoles, 12 de octubre de 2005
Buscabas una flor
y hallaste un fruto.
Buscabas una fuente
y hallaste un mar.
Buscabas una mujer
y hallaste un alma.
¡Estás desencantado!
Edith Södergran
martes, 11 de octubre de 2005
Felicidad
¿Qué puede hacer uno si, a pesar de sus treinta años al doblar la esquina de su casa le acomete de golpe una sensación de felicidad..., de felicidad absoluta...como si de golpe se hubiese tragado un pedazo brillante de crepúsculo y le ardiera el pecho, arrojando una lluvia de chispas por toda su carne?
¿Es que no había forma de decirlo sin que a uno lo confundieran con "un borracho, con un loco"? La civilización es una estupidez. ¿Para qué tenemos un cuerpo entonces, para que lo encerremos en una caja antigua como si se tratara de un stradivarius?
Katherine Mansfield
lunes, 10 de octubre de 2005
El alma tenías
El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles...
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
-soñaba altos muros
guardándote el alma-,
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entrada tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.
Pedro Salinas
domingo, 9 de octubre de 2005
En las noches claras
En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.
Gloria Fuertes
viernes, 7 de octubre de 2005
Luz que nunca se extingue
tus manos el milagro;
en medio de los días indistintos,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
te entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.
Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
se funden lo fugaz y lo perenne.
Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.
No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya.
Jamás se extingue. Está ocurriendo siempre.
Mira dentro de ti,
con esperanza, sin melancolía.
No conoce la muerte la luz del corazón.
Contigo vivirá mientras tú seas:
no en el recuerdo, sino en tu presente,
en el día continuo del sueño de tu vida. "
Eloy Sánchez Rosillo
jueves, 6 de octubre de 2005
Qué alegría vivir
sintiéndote vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos
me está viviendo. (...)
Pedro Salinas
Y si mira al cielo (soleado a ser posible) y escucha...... ¡lo verá mucho mejor! (Paciencia.... pesa y tarda un poquito en cargar)
miércoles, 5 de octubre de 2005
Hoy baja el listón
Hoy en mi nebulosa no hay poesía, no hay fragmentos, no hay citas.....Hoy la nebulosa llega llena de estrechez.
Hace ya mucho, cuando nació nebulosas como un complemento a "Mis musas", era algo más espontáneo menos encorsetado, infinitamente menos medido.
Últimamente he necesitado medir al milímetro las palabras, y eso, francamente, me está imposibilitando una gran parte de su propósito, porque aunque desde ya muy pequeña aprendí de una manera eficaz y contundente que en esta vida hay muchas cosas (el dolor y las cosas negativas, e incluso las no negativas pero si íntimas), que hay que esconder, disimular (porque aburren, desagradan y producen rechazo), hay ocasiones en que algo crece dentro y necesita salir. Pero necesita salir sin que por ello nos perjudique, de una manera silenciosa, sin que nadie lo tergiverse, sin que nadie lo utilice.
He rebuscado en mi memoria, pero no he conseguido encontrar nada que exprese lo que hoy bulle en mi nebulosa (si Don Casimiro, es algo que se relaciona estrechamente con los comentarios de ayer) de una manera que se pueda exponer en este foro y por eso hoy únicamente dejo dudas, dejo sensaciones, que quien quiera entender, que entienda y quien no quiera entenderlas, quien utilice esta casa sólo para informarse y utilizarlo, que me haga un favor: "Váyase de mi casa".
Siento el bajonazo, pero "es lo que hay". Hoy necesito esa mano.
lunes, 3 de octubre de 2005
Palabras nunca dichas
porque jamás las pronunciará antes,
juntas así.
La angustia la mataba,
imposible aguantar aquel anhelo
que era dolor cruel
de tan agudo.
Y las palabras nunca dichas
fueran el único remedio
en aquel trance
que alteraba su cuerpo:
de la piel, hasta lo más profundo.
Con voz rota ella pide:
¡oh tú, por caridad ayúdame
a decirte que... Palabras.
J.A.Goytisolo
domingo, 2 de octubre de 2005
Desde el umbral de un sueño
Desde el umbral de un sueño me llamaron...
Era la buena voz, la voz querida.
-Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?....
Llegó a mi corazón una caricia.
-Contigo siempre....Y avancé en mi sueño
por una larga, escueta galería,
sintiendo el roce de la veste pura
y el palpitar suave de la mano amiga.
Antonio Machado
jueves, 29 de septiembre de 2005
Secreto
-día tras día-
seguir siempre adelante
hasta como se dice
que el cuerpo aguante.
Ahora lo sé.
Si te vienes conmigo
te lo diré.
J.A. Goytisolo
miércoles, 28 de septiembre de 2005
Vistas
Se torció la falda para acentuar la sensación de urgencia y regresó al salón, donde lió un porro que fumó junto al ventanal contemplando las oscilaciones de la luz. Vivía en un piso alto de la zona norte de Madrid (...)
Cuando apagó el canuto, intentó elaborar un pensamiento brillante o trágico, adecuado a la pérdida que acababa de padecer, pero no se le ocurrió nada.
JJ Millás "La soledad era esto"
martes, 27 de septiembre de 2005
La cuerda cortada
vuelve a aguantar, pero
está cortada.
Quizá volvamos a tropezar, pero allí
donde me abandonaste no
volverás a encontrarme.
Bertolt Brech
viernes, 23 de septiembre de 2005
Ser
de nuevo suena en mi oído.
La soledad no es tan triste.
Ser es también no haber sido."
Jorge Guillén - Tréboles
jueves, 22 de septiembre de 2005
Utopía
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.
Eduardo Galeano (Ventana sobre la utopía)
domingo, 18 de septiembre de 2005
Delirios
La enajenación pasajera de la pasión es una chifladura socialmente aceptada. Es una válvula de seguridad que nos permite seguir siendo cuerdos en lo demás. (.....)
Rosa Montero. "La loca de la casa"
Primera página.
y aún no conozco el camino.
Veinte años, libro del amor,
y todavía voy por la primera página.
Nizar Qabbani
viernes, 16 de septiembre de 2005
Tu voz habla amorosa
Tan tierna habla que me olvido
de que es falsa su blanda prosa.
Mi corazón desentristece.
Sí, así como la música sugiere
lo que en la música no está,
mi corazón nada más quiere
que la melodía que en ti hay...
¿Amarme? ¿Quién lo creería? Habla
con la misma voz que nada dice
si eres una música que arrulla.
Yo oigo, ignoro, y soy feliz.
Ni hay felicidad falsa,
mientras dura es verdadera.
¿Qué importa lo que la verdad exalta
si soy feliz de esta manera?
Fernando Pessoa
miércoles, 14 de septiembre de 2005
El hombre creó la máquina
Quizás la única posibilidad de supervivencia del hombre sea convertirse en una máquina.
Algunos lo han conseguido. A veces esta evolución se produce sin que el hombre lo advierta.
martes, 13 de septiembre de 2005
Un amor pequeño
Alejandro Gándara
Vida
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!
Grito ¡Nada!, y el eco dice ¡Todo!
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
José Hierro
domingo, 11 de septiembre de 2005
Un Amante
Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y también aquello que a veces, no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
Un amante puede ser nuestra pareja, si nos animamos a encontrarlo allí.
En otros casos es otro alguien que no es nuestra pareja.
También podemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby que nos monopilza cada instante “suelto”..
En fin, es “alguien” o “algo” que nos perturba la conciencia al punto de dibujarnos una sonrisa al solo pensarlo apartándonos aunque sea un momento del triste destino de sobrevivir.
Extraido de www.bucay.com De autor desconocido.
El regalo
Terco como soy, entré en el circo para comprar la tristeza del payaso, pero el domador de ilusiones sólo quiso vender la caricatura de su sonrisa. De allí, fui hasta la maternidad para comprar un poquito de ternura. La partera de turno me dijo que tal sentimiento sólo es encontrable en el útero de algunos poemas.
Entonces, frente al dilema de parar o seguir, decidí continuar la búsqueda, porque deseaba mandar un regalo que significase algo más que una pequeña muestra de afecto. Sí, busqué algunos gritos de felicidad, pero sólo encontré gemidos de segunda mano.
Intenté encontrar suspiros de placer, pero el tendero sólo tenía silencios que no paraban de gritar. Revolví todos los estantes buscando un vino añejo hecho de sudor nacido en el deseo y de lágrimas lloradas en la emoción del encuentro, pero apenas hallé botellas vacías que pacientemente esperaban por la mano que las llene.
Y así, de estante en estante, de tienda en tienda, de barrio en barrio, agoté todas las posibilidades, ya que en la ciudad solo sobraron sin mácula las esquinas de la vida, las plazas de la esperanza, los árboles impávidos, y los nidos sin candado en los que habitan los pájaros sin tristeza.
Por eso, no tuve otra alternativa. Ojalá que puedas usar la esquina que te mando para esperar sin temor a que el semáforo de la felicidad se ponga verde de alegría; la plaza, para que en ella puedas deshojar la alegoría de tus sueños en flor, recitando mariposas de todos los colores; los árboles, para que den sombra a la inspiración, siempre que ella visite el jardín de tu memoria; los nidos, para que en ellos florezca el gorjeo que tu sensibilidad entone en prosa y verso; y los pájaros felices, para que sobrevuelen los paisajes que tu imaginación cincele en sus retinas.
Fue lo único que encontré para mandarte. Sé que es muy poco, poquísimo, pero, como traté de explicarte, fue lo único que encontré para mandarte.
Bruno Kampel
sábado, 10 de septiembre de 2005
Ironía
A todos causaba alegría, era un placer para todos.
Pero él, Siddhartha, no se causaba alegría, no era un placer para sí mismo.
Herman Hesse
miércoles, 7 de septiembre de 2005
Balada para los poetas
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?
Cantan con voz de hombre, ¿pero donde están los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero donde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero donde los hombres?
Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.
¿Es que ya Andalucia se ha quedado sin nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Qué en los mares y campos andaluces no hay nadie?
¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?
Cantad alto. Oireis que oyen otros oidos.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabreis que palpita otra sangre.
No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo.
encerrado. su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.
Rafael Alberti
domingo, 4 de septiembre de 2005
He aquí que tu estás sola
Haces cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.
.
Yo no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra, a flor, hueles a amor, y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tu me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en estos brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.
Jaime Sabines
viernes, 26 de agosto de 2005
Tengo tanto sentimiento......
que es frecuente persuadirme
de que soy sentimental,
mas reconozco, al medirme,
que todo esto es pensamiento
que yo no sentí al final.
Tenemos, quienes vivimos,
una vida que es vivida
y otra vida que es pensada,
y la única en que existimos
es la que está dividida
entre la cierta y la errada.
Mas a cuál de verdadera
o errada el nombre conviene
nadie lo sabrá explicar;
y vivimos de manera
que la vida que uno tiene
es la que él se ha de pensar.
Fernando Pessoa
domingo, 21 de agosto de 2005
Tal vez no sepas
quise salvar mi amor, tu amor. El nuestro.
Una vez será tarde.
Yo presiento
esa herida que avanza,
ese cierto dolor de no querernos.
Cómo decirte ahora:
mírame aún, así, trata de verme
como soy, duramente.
Con mi ternura. Claro, y mis tormentas.
Cómo decirte: sálvalo, si quieres
y cuídalo. Se te ha ido de las manos,
se me va de la sangre y no regresa.
Cómo decirte que te quiero menos
y que quiero quererte como entonces.
Y que entiendas
y no te encierres más.
Y me dejes creer en ti, de nuevo.
Cómo decirte nada.
Un día será tarde. Tarde y lejos.
Julia Prilutzky
lunes, 1 de agosto de 2005
¿Para qué?
Pero no se lo dije......
¿Para qué?.
Rosa Montero
viernes, 29 de julio de 2005
Palabras sin importancia
la lluvia que murmura en la ventana,
pensando en algo que olvidé hace mucho,
entre las cosas de la vida vana.
Escúchame, también como si oyeras,
esa canción que se enredó en tu vida,
y que vuelve, de pronto, sin que quieras,
y que es más triste, cuanto más se olvida.
Y piensa que mi voz es tu voz misma,
y que murmuras lo que ya te dije,
y que mi vida se encuentra con la vida,
y que estamos los dos un poco tristes.
Aquí estoy junto a ti, toma mi mano,
no me preguntes para que he venido.
Piensa que soy tu amigo más lejano,
y que esta noche vuelvo del olvido.
Escúchame pensando que estoy lejos.
Nada acerca mejor que la distancia.
No te diré sentencias ni consejos,
ni escucharás mentiras ni alabanzas.
Escúchame, al pasar, indiferente,
como se escucha el ruido en la distancia.
Olvida las palabras que te cuente,
mis palabras no tienen importancia.
Homero Manzi
sábado, 23 de julio de 2005
Quiero
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
-Jorge Bucay- Cartas para Claudia
miércoles, 20 de julio de 2005
Los deseos
amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos, y que,
incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,
y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.
Y porque la vida es así, te deseo también que tengas
enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que,
algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, más no insustituible,
y que en los momentos malos, cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante;
no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste,
no todo el año, sino apenas un día;
pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera, te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas está hecha un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año pongas algo
de ese dinero enfrente a ti y digas:«Esto es mío»,
sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer,
y que siendo mujer, tengas un buen hombre, mañana
y al día siguiente,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
aún sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.
Victor Hugo
jueves, 14 de julio de 2005
Putas
Santoral del sábado: Betty, Lola, Margot, vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisorias llenas de gracia, manantiales de generosidad.
Das al placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor.
No engañas a nadie, eres honesta, íntegra, perfecta; anticipas tu precio, te enseñas; no discriminas a los viejos, a los criminales, a los tontos, a los de otro color; soportas las agresiones del orgullo, las asechanzas de los enfermos; alivias a los impotentes, estimulas a los tímidos, complaces a los hartos, encuentras la fórmula de los desencantados. Eres la confidente del borracho, el refugio del perseguido, el lecho del que no tiene reposo.
Has educado tu boca y tus manos, tus músculos y tu piel, tus vísceras y tu alma. Sabes vestir y desvestirte, acostarte, moverte. Eres precisa en el ritmo, exacta en el gemido, dócil a las maneras del amor.
Eres la libertad y el equilibrio; no sujetas ni detienes a nadie; no sometes a los recuerdos ni a la espera. Eres pura presencia, fluidez, perpetuidad.
En el lugar en que oficias a la verdad y a la belleza de la vida, ya sea el burdel elegante, la casa discreta o el camastro de la pobreza, eres lo mismo que una lámpara y un vaso de agua y un pan.
Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre, te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y de los perversos, te doy todo mi dinero, te corono con hojas de yerba y me dispongo a aprender de ti todo el tiempo.
Jaime Sabines ( México, 1926-1999 )
miércoles, 13 de julio de 2005
25 de julio
los gestos diminutos,
las cotidianas voces;
He aquí lo que uno recoge
a lo largo del día.
Y mientras tanto,
sobre tu corazón crece la ausencia
de los labios queridos.
¡Qué enorme es el naufragio
tan cotidiano y duro de los hombres!
Sobre la mesa, como siempre,
mudo queda el diario
de un loco abandonado.
José Antonio Labordeta (Diario de un náufrago)
martes, 5 de julio de 2005
Desde los afectos
Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar...
Que también se puede odiar...
Que la agresión porque sí, hiere mucho...
Que las heridas se cierran...
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...
Que el por qué de los niños, tiene su por qué...
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca está de más agradecer...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo...
Que para no estar solo hay que dar...
Que para dar, debemos recibir antes...
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que ayudar es poder alentar y apoyar...
Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que nadie es honesto porque no robe...
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha...
Que cuesta ser sensible y no herirse...
Que herirse no es desangrarse...
Que para no ser heridos levantamos muros...
Que sería mejor construir puentes...
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder...
Que retroceder también puede ser avanzar...
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...
Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?
Mario Benedetti ( Uruguay, 1920 )
lunes, 4 de julio de 2005
Conquisto el mundo con palabras.
conquisto la lengua materna,
verbos, sustantivos, sintaxis.
Barro los comienzos de las cosas
y con un nuevo lenguaje
que tiene la música del agua el mensaje del fuego
enciende la edad venidera
y detengo el tiempo en tus ojos
y borro la linea
que separa
el tiempo de este momento singular.
Nizar Qabbani
miércoles, 29 de junio de 2005
"Escucha lo que no te digo"
No permitas que te engañen mis apariencias.
Porque no son más que una máscara,
quizá mil máscaras que temo quitarme,
aunque ninguna me representa.
Doy la impresión de estar seguro,
de que todo va viento en popa,
tanto dentro como fuera,
de que soy la confianza personificada,
de que la calma es mi segunda naturaleza,
de que controlo la situación
y de que NO TENGO NECESIDAD DE NADIE.
Pero no me creas, te lo ruego.
Externamente puedo parecer tranquilo,
pero lo que ves es una máscara.
Por debajo, escondido, está mi verdadero yo
sumido en la confusión, el miedo y la soledad.
Pero lo escondo.
No quiero que nadie lo sepa.
Me aterra pensar que pueda saberse.
Por eso tengo constantemente necesidad
de crear una máscara que me oculte,
una imagen pretenciosa que me proteja
de la miradas sagaces.
Pero esas miradas son precisamente mi salvación,
y lo sé perfectamente,
con tal de que vayan acompañadas
de la aceptación y del amor.
Entonces, esas miradas, se convierten
en el instrumento que puede liberarme de mi mismo,
de los mecanismos de defensa
y las barreras que he levantado entorno a mí,
en el instrumento que puede mostrarme aquello
de lo que no consigo convencerme:
que realmente tengo un valor.
Pero esto no te lo digo,
no tengo coraje:
Me da miedo que tu mirada no venga acompañada
de la aceptación y del amor.
Quizá temo lo que puedas pensar,
que puedas cambiar de opinión sobre mí,
que te burles de mí
y que tu sonrisa me fulmine.
En el fondo, lo que temo es No valer nada,
y que tú te des cuenta y me rechaces.
Por eso sigo con mi juego
de pretensiones desesperadas,
con una apariencia externa de seguridad
y con un niño tembloroso por dentro.
Despliego mi desfile de máscaras
y dejo que mi vida se convierta en una ficción.
Te cuento todo lo que no importa nada,
y nada de lo que de verdad importa,
de lo que me consume por dentro.
Por eso, cuando reconozcas esta rutina,
no te dejes engañar por mis palabras:
escucha bien lo que No te digo,
lo que querría decir, lo que necesito decir,
pero no consigo decir.
No me agrada esconderme, te lo aseguro,
me encantaría ser espontáneo, sincero y genuino,
pero tendrás que ayudarme.
Por favor, tiéndeme tu mano,
aún cuando parezca que eso es lo último que deseo.
Tú puedes sacar a la luz mi vitalidad,
cada vez que te muestras amable, atento y diligente,
cada vez que tratas de comprenderme,
cada vez que me aceptas tal y a pesar de lo que soy.
Porque me quieres,
mi corazón palpita y renace.
Quiero que sepas lo importante que eres para mí
y el poder que tienes, si quieres,
de sacar a la luz la persona que yo soy.
Escúchame, te lo ruego.
Tú puedes derribar las barreras
tras las que me refugio,
tú puedes arrancar mi máscara,
tú puedes liberarme de mi prisión solitaria.
¡ No me ignores ¡ ¡ No pases de largo, por favor ¡
Ten paciencia conmigo.
A veces parece que, cuanto más te acercas,
tanto más me rebelo contra tu presencia.
Es irracional, pero es así:
Combato aquello de lo que tengo necesidad.
¡ Así somos los humanos muchas veces ¡
Pero el amor, el amor de Dios que habita en ti,
es más fuerte que toda resistencia,
y ahí reside mi esperanza,
mi verdadera esperanza.
Ayúdame a derribar las barreras
con tus manos firmes,
pero a la vez delicadas,
pues dentro de mi habita un niño
y un niño es siempre muy frágil.
¿Te preguntas quién soy?
Soy alguien a quien conoces muy bien.
Soy cada persona con quien te encuentras.
Soy... Tú mismo ".
Texto de autor desconocido recogido por Arnaldo Pangrazzi en su libro GIRASOLES JUNTO A SAUCES
jueves, 23 de junio de 2005
No te salves
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti
miércoles, 22 de junio de 2005
Piedritas contra mi ventana
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quien sabe donde quedan mis próximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada
quien sabe que consejos voy a inventar aun
y que atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedras
abriré la ventana.
Mario Benedetti
martes, 21 de junio de 2005
Nunca digas ...
nunca hagas todo lo que puedes,
nunca creas todo lo que oyes,
nunca gastes todo lo que tienes,
nunca juzgues todo lo que ves...
Por que quien dice todo lo que sabe,
hace todo lo que puede,
cree todo lo que oye,
gasta todo lo que tiene,
y juzga todo lo que ve...
Un día dirá lo que no conviene,
hará lo que no debe,
creerá lo que no es,
gastará lo que no puede,
y juzgará lo que no es...
sábado, 18 de junio de 2005
¡Si al matrimonio homosexual!
porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada
porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada
porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada
porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces,
ya no quedaba nadie que dijera nada
Martin Niemoller
Por el mundo que quiero para mi familia
Por la libertad y contra la intolerancia
¡Si al matrimonio homosexual!
¡Pásalo!
(Recibido por mail)
martes, 31 de mayo de 2005
Pena
Memorias de una Geisha (Arthur Golden)
Dos o tres segundos de ternura
un revés, un agujero,
un no sé qué me ocurre
que ni yo mismo me entiendo...
No me apetece nada,
nada más que estar adentro,
pero no de tu vientre
sino de tus sentimientos.
Quisiera que supieras
que no tengo otro deseo
que estar entre tus brazos
como quien pide consuelo,
sentirte toda mía,
sin lujurias ni misterios,
como siento la sangre
que circula por mi cuerpo.
No me hace falta la luna
ni tan siquiera la espuma,
me bastan solamente dos
o tres segundos de ternura.
A veces me pregunto
si no me causa respeto
el paso de los años
desgastando nuestros besos
así como el derroche
de algo más que mucho tiempo
sin vernos un instante
más allá de los espejos.
Por eso necesito,
aunque sé que es un exceso,
que tus ojos me digan
algo así como: de acuerdo,
estoy aquí a tu lado
para que no tengas miedo
al miedo de estar solos,
solos en el universo.
L.E.Aute
Carta
Escribo una carta. ¿A quién?
A alguien que está detrás de acaso.
El destinatario me deja su respuesta
a cada momento y en cualquier buzón.
Su mensaje sin firma se ilumina
con una claridad de amanecer.
El texto no parece divino ni anónimo.
Contiene letras que trascienden el poder
de la razón.
El tiempo me responde casi siempre
con su caligrafía inesperada.
María Cristina Arostegui
domingo, 29 de mayo de 2005
Espero curarme de ti
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
jueves, 26 de mayo de 2005
Te quiero
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
Luis Cernuda
lunes, 16 de mayo de 2005
Tirteo
-Nostalgias de la tierra, de la mar y del colegio...
R.Alberti
viernes, 13 de mayo de 2005
Contracorriente
los inconformes
los rebeldes
los polémicos
los que van contra la corriente.
Para los que ven las cosas
de una manera diferente.
Los que no siguen las reglas
ni respetan lo establecido.
Podés alabarlos
estar en desacuerdo con ellos
citarlos, glorificarlos o condenarlos,
pero lo único que no podés hacer
es ignorarlos.
Porque ellos
son los que cambian las cosas.
Ellos inventan
imaginan, curan
exploran, crean, inspiran,
juegan, dan rienda suelta
a la imaginación.
Ellos impulsan a la humanidad
hacia adelante.
A lo mejor ellos
tienen que estar locos.
De lo contrario
¿cómo se podría observar
un lienzo vacío
y ver una obra de arte?
O sentarse en silencio y escuchar
una canción que aún no se escribió.
O contemplar
un planeta rojo y ver
un laboratorio sobre ruedas.
Y mientras que algunos los ven como locos
otros los vemos como genios.
Porque los que están tan locos
como para creer que pueden
cambiar el mundo
son quienes lo hacen.
Y vos..
¿Cuánto permiso te das
para tu locura?
¿Cómo te cae que otros
no puedan ver lo que vos ves?
¿Qué espacio le das a tus nuevas ideas
a tus ocurrencias?
¿De qué manera pueden
cambiar las cosas
si no es arriesgando algo
construyendo algo nuevo
viendo donde otros no ven
aprovechando posibilidades?
Creer que
en medio de tanta crisis
no hay nada que hacer
es lo que hacen todos.
Encontrar una salida
y explorarla
es para unos pocos.
¿En qué grupo elegís estar?...
(Recibido por mail. Desconozco el autor)
jueves, 12 de mayo de 2005
Alicia
Hola minino—, dijo Alicia, —¿qué camino debo tomar?
¿Dónde quieres ir?—, preguntó el gato.
No lo sé—, contestó Alicia.
Entonces no importa qué camino tomes—, dijo el gato.
(Lewis Carrol, Alicia en el País de las Maravillas)
martes, 10 de mayo de 2005
Ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada
Alejandra Pizarnik
lunes, 9 de mayo de 2005
Cuanto puedas
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.
Constantin Kavafis.
jueves, 28 de abril de 2005
Sentimientos
Queremos, pues, vivir por encima de nuestros sentimientos. No nos fiamos de ellos. Ni la alegría ni el placer ni la tristeza nos parecen suficientes porque aspiramos a una alegría superior, a un placer más intenso, a un miedo sin cobardías.
Esta insatisfacción continua nos impulsa a buscar nuevos estados sentimentales. Necesitamos que la inteligencia nos diga que sentimientos debemos profundizar, cambiar, abolir. Lo que significa, desde la perspectiva del objeto, meditar sobre la versión del mundo que queremos dar a luz. (....)"
Juan Antonio Marina (El laberinto de los sentimientos)
lunes, 11 de abril de 2005
Gente
Hay gente, a la que invitamos a entrar.
Pero los más curiosos, son aquellos que nos observan desde fuera y nunca llegamos a conocer en profundidad.
jueves, 31 de marzo de 2005
Un simple nudo en la sábana
Uno de los más noveles asistentes, sin la gran elocuencia de los demás que eran doctorados en el tema, presentó una breve ponencia en la cual, narraba una pequeña pero aleccionadora historia. La historia dice así:
"…En una junta de padres de familia de cierta escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible. Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres y madres de aquella comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana. Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y que cuando regresaba del trabajo, ya era muy tarde y el niño estaba dormido.
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia que aunque no era numerosa, deseaba que no les faltase nada indispensable. Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en la punta de la sábana que lo cubría. Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo. De esta manera, cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de él, que su papá había estado allí y lo había besado. ¡Aquel simple nudo era el medio de comunicación entre ellos!
La directora se emocionó con aquella singular forma de comunicarse entre padre e hijo, y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre era uno de los mejores alumnos de la escuela. El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros. Aquél padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo. Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que nos olvidamos de lo principal que es la comunicación a través de los sentimientos.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquél hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías. Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación es necesario que las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras. Es por ese motivo que un beso revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aunque ese gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño. (Fin de la ponencia)
Al terminar de leer su ponencia, aquel joven comunicólogo se percató del enorme y prolongado silencio del auditorio, pero sobre todo, de la mirada expectante de cada uno de los expertos que ahí estaban reunidos, y se percató además, de que uno a uno, como impulsados por un profundo deseo de admiración y reconocimiento, se fueron levantando de sus asientos para otorgarle la más larga y cálida ovación hasta entonces escuchada. Fueron largos minutos de aplausos, que rompieron por algunos minutos el silencio de la sala, dándose cuenta entonces, que sus palabras habían causado un tremendo efecto en el auditorio.
Tomo entonces de nuevo la palabra para agradecer el reconocimiento recibido, para solicitar permiso de presentar a un ser querido que se encontraba cerca de la primera fila, un hombre mayor con el rostro cansado pero que reflejaba la satisfacción por el éxito de su hijo ante aquella audiencia de expertos. Dijo entonces el joven aquel, -Amigos, les presento a mi padre, quién me enseño que para dar amor y comprensión, no son necesarias mil palabras, sino a veces, un simple nudo en la sábana, pero hecho con amor incondicional.
Jorge Meléndrez
Texto recibido de la lista de correo: El poder de las palabras
martes, 22 de marzo de 2005
¿Nos estamos volviendo tontos?
Hace sol y escucho un apresurado concierto de Beethoven. ¡El aire parece tan transitable, que me extraña no poder volar!
sábado, 19 de marzo de 2005
Diferenciar

Lou Marinoff
jueves, 24 de febrero de 2005
Quiero
Que me asalte a traición a pleno día
Y que sofoque esta soberbia mía
Este orgullo de ser todo pudiente.
Quiero un amor feroz de garra y diente
Que en carne viva inicie mi sangría
A ver si acaba esta melancolía
Que me corrompe el alma lentamente.
Quiero un amor que sea tormenta
Que todo rompe y lo renueva todo
Porque vigor profundo lo alimenta.
Que pueda reanimarse allí mi lodo
Mi pobre lodo de animal cansado
Por viejas sendas de rodar hastiado.
Alfonsina Storni
lunes, 24 de enero de 2005
¿Qué es fácil....? ¿Qué es difícil...?
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...
Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...
Fácil es prometerle algo a alguien.
Difícil es cumplirle esa promesa...
Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...
Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...